07 agosto 2016

2010: De la novela al Guión, por Steven Jongeward

Por Steven Jongeward.

Los Angeles, California
Agosto, 1984.

Articulo tomado y traducido del libro:


Clarke, Arthur C. & Hyams, Peter. The Odyssey File. Del Rey Book, Ballantine Books. New York, 1984. Primera edición en libro de bolsillo, enero 1985. pp. 115-121.



Al adaptar la novela de Arthur C. Clarke al cine, el escritor / director Peter Hyams hizo varios cambios estructurales y temáticos significativos. El primero fue la eliminación del fallido viaje de la nave espacial china Tsien. Hyams sentía que el ver muy al principio la superficie de Europa (como sucede en la novela) develaba mucho del misterio que es tan importante para la historia. Por lo tanto, en el film, una sonda no tripulada se manda desde el Leonov porque los sensores han detectado signos de vida en Europa. El espectador mira como la sonda desciende para investigar, y justo cuando la superficie entra en foco, la sonda es destruida misteriosamente. No es sino hasta el final del film que vemos vida en Europa y nos damos cuesta de que es protegida y guiada por lo que está detrás del monolito.


En la novela, Clarke usa bastante tiempo para llevar a la tripulación del Leonov a Júpiter. Hyams se brinca esta larga secuencia del viaje para comenzar el film con el Leonov ya en su acercamiento al sistema joviano. El mecanismo dramático conserva un ritmo acelerado sin sacrificar el contenido de la historia.

Otro cambio mayor que Hyams escribió en el film es el político. Al arranque del film, Estados Unidos y Rusia están muy cerca de una guerra nuclear, y el conflicto entre los dos países es la fuente de mucho del suspenso y la tensión del film. Este tono nuevo se presenta en la escena que abre la película, entre Floyd y Moisevitch. La amistad profunda, tan prominente en la novela, ha sido eliminada de la película, donde no se conocen y desconfían uno del otro.


Pero aún así, Moisevitch propone una misión conjunta para encontrarse con el abandonado Discovery, y Floyd acepta por las mismas razones: los rusos tienen la única nave lista para hacer el viaje, y los norteamericanos tienen el conocimiento técnico para reactivar al Discovery -que se estrellará en la luna Io antes de que los estadounidenses la puedan alcanzar, si esperan a que el Discovery II esté listo. Es en esta primera escena que nos enteramos de la amenaza de la guerra.

MOISEVITCH: Hay esta pésima situación en Sudamérica... muy mala...
FLOYD: Nosotros no la comenzamos.
MOISEVITCH: Vamos, Dr. Floyd. Somos científicos... usted y yo. Nuestros gobiernos son enemigos. Nosotros no.


El tema de la comunidad en la ciencia contra las facciones de la política encuentra eco a lo largo de toda la película. Una vez a bordo del Leonov, los estadounidenses son huéspedes indeseables, pero al continuar el viaje las diferencias políticas se dejan a un lado y las dos tripulaciones se vuelven una al enfrentar los extraordinarios acontecimientos que ocurren frente a ellos.

Estación Espacial Internacional, donde los países cooperan en el mundo real.

En contraste con esta creciente unidad está la escalada en la hostilidad entre los dos gobiernos en la Tierra. De hecho, las cosas llegan a tal punto que las dos tripulaciones reciben órdenes de separarse y reciben distintas instrucciones de vuelo para el regreso a casa.

Con este tinte político sumado, el final climático de 2010 adquiere una dimensión más grandiosa y significativa. El mensaje transmitido a la Tierra suena más fuerte y verdadero frente a una guerra inminente, y al final se nos deja con un sentimiento de esperanza sobre nuestro futuro.

FLOYD (VOZ EN OVER): Le puedes contar a tus hijos del día donde todos volteamos a mirar al cielo... y nos dimos cuesta de que sólo somos inquilinos en este mundo. Se nos ha dado un nuevo contrato... y una advertencia del casero.

Así, la visión de Hyams está más orientada a lo humano y permanece ubicada en el siglo XX; mientras que la novela de Clarke tiene una visión más cósmica de la raza humana, muy a tono con los temas de sus primeras novelas como Childhood's End / El fin de la infancia.

Hyams también eliminó el largo viaje de Bowman a través de la Puerta de las Estrellas y el sistema solar. Las razones para ésto son varias. Primero, el tiempo limitado para que una película narre su historia. Segundo, el recorrido es muy difícil para traducirlo en pantalla, y Hyams quería hacer un film accesible para público de todas las edades.

Las despedidas de Bowman de su madre y de su ex-novia permanecen. Y, por supuesto, entrega el mensaje crítico a Floyd, advirtiéndole que la naves y las tripulaciones deben abandonar la cercanía de Júpiter. Sin embargo, esta advertencia llega durante el momento crítico en que se va a declarar la guerra en la Tierra y las dos tripulaciones se han separado.


En la novela se les dan dos semanas, en el film dos días, por lo que se crea una situación donde Floyd debe convencer rápidamente a la escéptica capitana rusa de que los estadounidenses y los soviéticos deben desobedecer las órdenes y escapar juntos. Ella se rehusa a creerle, y sólo cuando se da cuenta de que el monolito gigante de dos kilómetros ha desaparecido entiende que Floyd realmente tiene razón.


En el film, el personaje de Floyd tiene un rol más activo y heroico en la misión.: no sólo insiste en ir, sino que él nombra al resto de su tripulación. En la novela, el Floyd de Clarke es más pasivo: "Cuatro hombres han muerto y uno ha desaparecido entre las lunas de Júpiter. Había sangre en sus manos y no sabía como lavárselas". El Floyd de Hyams sabe cómo: "Quiero ir. Hombres buenos murieron allá... y yo los mandé. No tengo opción". El sutil cambio del personaje de Floyd refleja la necesidad cinematográfica de un personaje principal más fuerte.

El amor entre la pareja Floyd y el dolor de su separación se demuestra más dramáticamente en el film que en la novela. Por ejemplo, Hyams hace que el hijo Christopher tenga 5 y no 2 años, para que tenga alguna idea de adónde y por cuanto tiempo irá su padre. Además, en un momento emocional en el film, que no está presente en la novela de Clarke, Floyd mira a su hijo dormido y aparece en su rostro una mirada angustiada de despedida. Aunque Floyd manda mensajes a su hogar, tanto en el libro como en la película, los del film contienen más que sólo el material personal descrito en la novela. Por ejemplo, el primer mensaje de Floyd a Caroline, que no sale de la novela, incorpora un tema que parece ser una de las declaraciones importantes de Hyams en la película.

FLOYD (VOZ OVER): ...En este breve tiempo acá... He recibido una muestra de cosas que nunca entenderé, y que siempre me afectarán... Los presidentes y los premiers deberían ver Júpiter desde esta cercanía. Entonces todos se darían cuenta de que mezquino y futil es, para nosotros, el no vivir unidos.

En otra separación de la novela, Hyams convirtió a Chandra en estadounidense en lugar de indio, para mantener la naturaleza política de la película más enfocada en las dos superpotencias.


Hyams también ha compactado la prueba crucial de HAL y la transformación de Júpiter en un solo clímax extraordinario. Una vez más, el estado de posible guerra le da mayor importancia a la historia porque las tripulaciones sólo pueden escapar a la muerte al desobedecer a los gobiernos y trabajar juntos por la mutua sobrevivencia.

La tensión de si HAL disparará o no los cohetes del Discovery está subrayada en el film con la crisis de Chandra, por lo que le dice la verdad. En la novela Chandra persiste en la mentira. El diálogo en el film resume muy bien la razón de Hyams para cambiar este punto de la historia.


HAL: Gracias por decirme la verdad.
CHANDRA: La mereces


A diferencia de la novela, Brailovsky muere mientras investiga la superficie del monolito. Su muerte sirve para enfatizar la advertencia final -alejénse de Europa- mientras actúa como catalizador para reunir a las dos tripulaciones.



Europa, luna de Júpiter

Hyams también cambió la forma de vida en Europa. En la novela, Clarke describe criaturas que son capaces de pensar pero son físicamente similares a una baja forma de vida de los océanos terrestres. En el film, los Europanos han sido eliminados en favor de una imagen más tradicional y familiar: plantas. Así, somos testigos de una evolución más terrestre que se opone a una civilización alienígena. Clarke se adelanta 20 mil años para describir el crecimiento de los Europanos:

"Los Europanos se sorprenderían de saber con que intensidad y asombro era estudiado también el monolito por las mentes detrás de las luces que se movían... Porque hasta que el tiempo esté listo, el monolito no permitirá el contacto. Cuando el tiempo llegue... el monolito puede cambiar su estrategia. Puede escoger -o puede que no lo haga- soltar a las entidades que duermen dentro de él, para que sirvan de puente en el golfo que separa a los Europanos y a la raza con la que alguna vez tuvieron alianza. Y puede ser que dicho puente no sea posible, y que estás dos formas de conciencia tan separadas nunca puedan coexistir. Si ésto ocurre, entonces sólo una de ellas puede heredar el sistema solar. Cuál de ellas será, ni siquiera los dioses lo saben -aún.


El film no se adelanta tanto en el tiempo. En cambio, la toma final es un largo paneo a lo largo de la nueva superficie de Europa. La vida vegetal ha crecido a verdes brillantes. El hielo se ha derretido para crear un nuevo océano, y el nuevo sol brilla en la distancia. Al continuar el paneo vemos al monolito en el nuevo paisaje. Esta imagen provoca el sentimiento del génesis, bajo la presencia vigilante del monolito, de manera parecida al Amanecer del Hombre en 2001. Así, la toma final nos da un atisbo del futuro mientras evoca el pasado. Las imágenes semejantes de su clásica predecesora (2001) son recordadas en la imagen de las entidades vegetales que intentan tocar el monolito.

Entonces, la contribución de Hyams a 2010, surge porque la necesitaba el medio cinematográfico. La construcción más apretada del film -en especial la tensión dramática que resulta de la compresión de la rehabilitación de HAL y el escape de Júpiter- contribuye a que 2010 sea un film dinámico y conmovedor.


El énfasis sobre el conflicto USA-URSS aterriza las ideas cósmicas de Clarke sobre un universo pacífico. Finalmente, Hyams ha encarnado a los personajes del libro, y con ayuda de los actores que representan esos personajes en pantalla, le ha dado al público héroes humanos con los que se pueden relacionar. El héroe final de Clarke es la inteligencia que está detrás del monolito, que en pantalla sólo puede representarse por la figura negra del monolito mismo, acompañado por las notas características del inicio del tema de Zaratustra.

Por Steven Jongeward
Los Angeles, California
Agosto, 1984.
Articulo tomado y traducido del libro:
Clarke, Arthur C. & Hyams, Peter. The Odyssey File. Del Rey Book, Ballantine Books. New York, 1984. Primera edición en libro de bolsillo, enero 1985. pp. 115-121.


2010: el año que hacemos contacto / 2010: the year we make contact, film de Peter Hyams.

The Odyssey File. Correos electrónicos entre Arthur C. Clarke y Peter Hyams durante la elaboración del guión de 2010.

2010: de la novela al guión, por Steven Jongeward.


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